El caldero, digo, la bomba más allá del arcoiris


Estimado amigo, si tu principal medio de informarte es la televisión, tengo serias dudas de que te hayas enterado de los recientes bombardeos que Israel ha realizado en Irán el pasado domingo. Si vives en España, claro.

Bien, ayer el diario The Sunday Times hablaba sobre un posible “ataque de pulso electromagnético” que “devolvería a Irán a la edad de piedra”. Por desgracia, dado que el acceso es de pago, no he podido acceder al original, pero varios diarios en castellano se han hecho eco de la noticia. Lo que voy a tratar de explicar es en que consiste el ataque de pulso electromagnético (que ha sido llamado “poéticamente” Bomba del Arco Iris, por razones que ya veremos).

Ustedes me indicaran si se quedan contentos.

Pulso electromagnético: qué es

Sí, resultaría ciertamente difícil explicar un ataque de pulso electromagnético sin saber primero lo que es un pulso electromagnético. Para ser breves: <<un pulso electromagnético es una emisión de energía electromagnética de alta intensidad en un breve tiempo>>. Esta emisión tiene la característica de afectar a los aparatos eléctricos/electrónicos, dañándolos o destruyéndolos. Una forma de entender la causa puede ser la analogía de los ataques DoS (Denial of Service) utilizados por colectivos de hackers informáticos, entre los que destaca el grupo hacktivista Anonymous. Se dirige tal cantidad de datos (en nuestro caso sería energía electromagnética) en un espacio de tiempo breve hacia un receptor, que este no es capaz de resistirlo y se apaga.

Ahora una cosa importante. Es dicho que el pulso electromagnético no causa daños a la salud humana por su brevedad. Sí, eso es cierto… para los que no llevamos marcapasos, ni dependemos de la tecnología para nuestra supervivencia directa. O para los que no vamos en un avión. El ataque, de ser realizado, provocaría la muerte de los antes mencionados, y limitaría en gran parte la posibilidad de los hospitales y centros de atención para salvar a los heridos, abundantes en época de conflicto armado.

El HAEP (High-Alture Electromagnetic Pulse)

Si pudiésemos generar un ataque de pulso electromagnético sobre un país lograríamos inutilizarlo totalmente. Como ya hemos comentado, esto significa la muerte casi inmediata de personas con marcapasos, viajeros de aviones, o en cuidados intensivos hospitalarios. También conduciría inmediatamente a la anarquía en un país sin prácticamente comunicaciones o servicios básicos. Como máximo, cierta tecnología militar preparada para ello si la hubiera, resistiría al ataque.

Ahora bien, ¿cómo atacamos de esta forma? Lanzando un cacharroncio termonucelar de al menos un megatón a unos 300-500 km sobre el país, esto es, en la capa superior de la ionosfera (F2). En esta capa, que apenas reúne un 0,1% de la masa total de la atmósfera, podemos encontrar gases ionizados positivamente, y por tanto, electrones libres. Al producirse la explosión, la radiación gamma liberada golpeará los electrones libres, haciendo que se muevan a enormes velocidades (velocidades relativistas, es decir, superiores al 90% de la velocidad de la luz). Apoyado por el campo electromagnético terrestre, se producirá un campo eléctrico muy fuerte (y muy breve), es decir, un pulso electromagnético. Según datos del Institute of Electrical and Electronics Engineers de EEUU, la intensidad de un pulso electromagnético así es 12 veces superior al necesario para destruir un componente electrónico convencional.

Pero esto no es todo, porque al detonarse una bomba de este tipo se producirá una bella y sobrecogedora aurora. Una aurora boreal o austral se produce debido a que los átomos de la ionosfera son ionizados (es decir, se les “arranca” electrones) por emisiones de masa solar hasta que alcanzan un estado excitado, es decir, cuando poseen una cantidad de energía superior a la que deberían tener normalmente. Para volver a su estado normal emiten luz en forma de fotones, y de esta forma nuestros ojos puede presenciar tamaño espectáculo. En el caso del ataque de pulso electromagnético, la radiación gamma de la bomba termonuclear hace el trabajo que en condiciones normales hace la masa solar.

Por cierto, en un ataque de pulso electromagnético no hay peligro por la radiación. Las partículas alfa y beta y las emisiones gamma son detenidas por el aire mucho antes de que puedan acercarse a nosotros.

Mirando al mundo con otros ojos

Con lo que ya sabemos, podemos sacar algunas conclusiones sobre el conflicto. En primer lugar, para tener capacidad de lanzar un HAEP, Israel necesitaría dos cosas:

– Una bomba termonuclear de al menos un megatón

La primera bomba termonuclear fue desarrollada por Estados Unidos en 1952, Ivy Mike, y tenía una potencia de más de 10 megatones. Hay certeza de que Israel tiene armas nucleares, y sabemos que lleva investigando, al menos, desde los años 80. Es bastante probable que haya desarrollado un arma termonuclear de al menos un megatón.

– Capacidad para lanzar la bomba a la capa F2 de la ionosfera

Si tenemos en cuenta que desde 1988 la Agencia Espacial Israelí tiene autonomía para construir y lanzar satélites al espacio, entonces es seguro que tienen tecnología como para lanzar una bomba a 300km sobre el nivel del mar.

Visto esto, creo que Israel tiene la capacidad para lanzar un ataque de pulso electromagnético. Pero veo un problema importante: el desconocimiento de si Irán posee armas nucleares. Estamos hablando de un país que lleva varias décadas poseyendo tecnología nuclear civil y que, como poco, es capaz de construir peligrosas bombas sucias. De existir estas, estarían escondidas bajo tierra, donde el pulso electromagnético no podría dañarlas. Una respuesta de Irán podría arrasar y dejar prácticamente inhabitable Israel.

De nuevo tenemos ante nosotros la vieja teoría de la Guerra Fría de la Destrucción Mutua Asegurada. Pero, en cualquier caso, sólo el tiempo nos podrá contar lo que ocurra. Esperemos que todo termine con el menor número de víctimas posible.

Para cualquier duda u aportación, podéis dejarme un comentario.

—–

Esta entrada participa en la XXXIV Edición del Carnaval de Física, cuyo tema propuesto es la física nuclear y dedicado a Enrico Fermi (quién, por cierto, fue el primero en predecir el pulso electromagnético). Este evento es organizado por Hablando de Ciencia.

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3 pensamientos en “El caldero, digo, la bomba más allá del arcoiris

    • Hola Ununcuadio,
      tampoco sé si en Irán es así, pero en España sí, hay unidades de emergencia para los hospitales. El problema es que tras el PEM, todos los sistemas eléctricos no protegidos resultarían bastante dañados.

      En cualquier caso, los sistemas de emergencia se basan en un depósito de gasóil, que en un país sumido en la anarquía no aguantaría hasta que se restableciese el suministro principal.

      Un saludo y gracias por comentar ;).

  1. Pingback: Resumen del XXXIV Carnaval de Física | Hablando de Ciencia | Artículos

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