La conspiración maya para diseñar armas biológicas


Resulta que estaba yo en Twitter, revisando una de mis cuentas preferidas, cuando me encuentro con un retweet del periodista más querido por los científicos de este país. Resulta que me topé con Iker Jiménez. El tweet en cuestión era el siguiente:

El tweet de Iker Jiménez

Y en ese momento saltó mi sentido arácn-escéptico. Comprobé con un rápido vistazo que nadie había tratado este tema primero… y decidí que debía arriesgarme con tan importante batalla en contra de las hordas de la pseudociencia. Porque en un mundo donde ser imbécil está termodinámicamente favorecido, lo cierto es que parece un concurso de quien dice la mayor brutalidad. Enmendar este entuerto es un trabajo perfecto para Sofocracia.

Pongámonos en situación. El Síndrome de InmunoDeficiencia Adquirida (en adelante SIDA), provocado por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (en adelante VIH, que por cierto, sería el “creado en laboratorio”, no el SIDA). Existe una diferencia entre estar infectado por el VIH y desarrollar SIDA, ya que puedes estar infectado pero que el virus se mantenga inactivo. Padeces SIDA en el momento en el que los linfocitos T CD4 (que son los encargados de controlar la actuación de el resto de linfocitos), que ataca el virus, descienden por debajo de los 200 células/ml.

Desplacémonos ahora a una soleada mañana (o tarde) en California, en el Centro Médico de la University of California Los Angeles (UCLA). Un paciente de unos 29 años previamente sano, llega con una serie de síntomas (39,5º de fiebre, nódulos linfáticos, hinchados, etc…). Le identifican una serie de infecciones oportunistas. Unos pocos días después (5 de junio de 1981), un informe llega a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades esta información. Comienza la era del SIDA.

Sintomas del SIDA

Démosle al stop de nuestro narrador imaginógeno. ¿1981? 30 años atrás se había determinado la estructura del ADN. 20 años atrás se había establecido la correspondencia codón-aminoácido. 8 años atrás se había producido el primer organismo recombinante. Sin embargo, el primer organismo creado en laboratorio… fue creado por Craig Venter y publicado hace apenas dos años, y por desgracia (para los teóricos de la conspiración), no fue “diseñada”. Fue creada por ordenador, pero (ah, que fácil es malinterpretar los titulares) no es del todo como estáis pensando.

Lo que fue creado artificialmente fueron los genes de la Mycoplasma laboratorium, sin embargo estos eran parte del genoma de la Mycoplasma genitalium, exceptuando unos pocos genes innecesarios que se omitieron. Esto quiere decir que, ni siquiera hoy en día se puede diseñar un organismo en el laboratorio. Como mucho, reconstruir el virus de la polio o la viruela, cuyo genoma se encuentra secuenciado en Internet.

Ya he demostrado que es técnicamente imposible que se haya creado el VIH en un laboratorio. Podríamos dejarlo aquí. Pero, sigamos, sigamos. Puede que un viajero en el tiempo les haya entregado el secreto, o no, mejor, ¡los mayas! Los mayas dejaron una piedra con instrucciones para fabricar el VIH con reacciones químicas en el laboratorio secreto del interior de Chichén Itzá, piedra que encontró… por supuesto, el gobierno de EEUU (que no entiendo por qué, siempre es el malo para los teóricos de la conspiración).

Vamos a plantearnos por un momento esa cuestión, que  tuvieran alguna forma (<<No sé cual, yo soy de letras, pero ¡alguna forma habrá!>>) de crear el virus a partir de métodos químicos.

Estructura del Virus de Inmunodeficiencia Humana

Esta imagen que vemos (hay que reconocer que algunos virus son de una enorme belleza) es una representación del VIH. Vamos a imaginar que construimos este virus. En primer lugar, para introducir su ADN  (creado a partir del ARN) en la célula infectada, y así replicarse, el VIH necesita tres enzimas: proteasa, integrasa y transcriptasa inversa. Antes de que me digan nada, NO. No podemos diseñar una enzima, ni siquiera hoy. Todavía nos queda el Proyecto Proteoma Humano, y probablemente bastantes más obstáculos en ese camino. Si no se puede crear, es obvio que hay que “cogerla” de algún sitio… ¿y de dónde? Porque las enzimas del VIH, son las enzimas del VIH y no se han hallado en otros organismos. Obviamente.

Y vamos a tratar de usar un último sistema: la lógica. Vamos a imaginar que esa Conspiración pretende sojuzgarnos con el virus VIH (que peligrosos somos viendo el fútbol tranquilamente… normal que dediquen tanto esfuerzo a exterminarnos). De nuevo, repito, ha de ser el Gobierno de EEUU, que  es el que quiere dominar el mundo porque no le basta con ser la primera potencia mundial. Así de malos son. Entonces, con una enorme inversión presupuestaria hábilmente evadida (quizás el virus fue obra de los MIB) crea un virus en laboratorio. ¡Y hace una chapuza impresionante! Vayamos reflexionando punto por punto:

– En primer lugar, estar infectado con el VIH no quiere decir que desarrolles SIDA. Pueden pasar incluso 20 años desde que seas infectado hasta que lo desarrolles. ¿Para qué desarrollar un virus que tarda tanto tiempo en matar? Ya de primeras, como arma biológica hemos de descartarla. Especialmente teniendo en cuenta que al dar ese margen de tiempo estemos permitiendo que se comience una investigación en busca de tratamientos o vacunas.

– En segundo lugar, es una enfermedad que se transmite de madres a hijos (excepto que se les de tratamiento antirretroviral, pero imagino que esto no se lo plantearon los “conspiradores”), por tanto es un virus que se va a mantener en la población durante el resto del tiempo. En teoría, se extenderá a toda la población. ¿Qué esto no les basta? Pasen al tercer punto.

– En tercer lugar. Se transmite por intercambio de fluidos. Siendo el sexo una de las fuentes de placer más importantes del ser humano, es poco inteligente diseñar un virus que nos pueden transmitir al mantener relaciones sexuales. De ese modo, en una cadena, nos puede transmitir el SIDA el primo del vecino del hermano del amigo del sobrino del compañero de trabajo del novio de la tía de la becaria que nos está… umm… haciendo unos favores. Pero supongamos que son unos monjes célibes los conspiradores. Pues aún queda, señores.

– En cuarto lugar, hay dos cepas de VIH: VIH-1 y VIH-2. El segundo es menos contagioso y se encuentra únicamente en África. El primero es más virulento, y se encuentra, sorpresa… ¡en el resto del mundo! Es el que mayor número de contagios origina. ¿Me estáis diciendo que un país crea ese virus para arrojárselo sobre sí mismo? ¿O que es un país de África el que ha diseñado semejante virus? ¿No podían empezar primero por las armas nucleares, como todos, hombre ya?

En fin, queridos lectores, espero que os haya gustado mi artículo y que hayáis aprendido lo más posible. Y a vosotros, magufos, teóricos de la conspiración de andar por casa, os ruego que si tenéis algo que objetar me contactéis en mi Twitter @Sofocracia_es, o incluso por correo sofocracia@gmail.com. O si preferís, un comentario. Lo mismo para quien tenga alguna duda.

Me despido y hasta la próxima. Es muy placentero escribir estos artículos de reducción al absurdo.

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Banner del Carnaval de Biología

Esta entrada participa en el XV Carnaval de biología, que organiza Hablando de Ciencia.

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2 pensamientos en “La conspiración maya para diseñar armas biológicas

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