¡Actualizao!

Me ha llevado un par de horitas reformar esto del todo. Os comento lo más importante:

Guía rápida para rápidos usuarios

He añadido una página en la que explico brevemente el objetivo del blog y sus licencias. Recomiendo leerla.

Cambio de plantilla

Ninguna de las plantillas que trae WordPress me convence: me gustaría poder editarlas a mi gusto, pero hay que pagar 20 dólares y me niego (por poco más puedo tenerlo en un hosting privado). He escogido la que menos me gustaba y he cambiado la cabecera. Esto último quizás lo mejore en los próximos días. Ya veré…

Reorganización de las categorías

Citas (aún en desuso). Aquí pondré fragmentos de libros, películas, artículos o noticias que me hayan impactado y quiera compartir con vosotros. Como Twitter, pero más largo y bonito.

Divulgación. Categoría oficial del foro. Aquí estarán los artículos de divulgación sobre cualquier área de la ciencia.

Escepticismo. La he llamado así por no poner ‘magufos’. Área dedicada con amor  a todas las cosas raras que la gente inventa, y que -peor todavía- otra gente se cree.

Extravagancias (aún en desuso). Cosillas de mi vida diaria o de la ajena que a veces vale la pena capturar. De buen rollo.

Noticias. Noticias importantes o que destacar. Desde actualizaciones del blog hasta eventos científicos internacionales, pasando por acontecimientos notables y premios.

Opinión. Lugar de desahogo personal donde liberar mi ira a base de críticas contra distintos blancos de la sociedad y etcétera.

Recomendaciones

He añadido en la columna de widgets una selección de las mejores páginas de divulgación científica de la red. Soy lector habitual, y me he leído alguno de esos blogs de cabo a rabo…

En resumen, he remodelado el blog para hacerlo más limpio y sobre todo personal. Creo que sale ganando con el cambio.

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En reformas

Hoy es domingo, y cómo no tengo entre mis costumbres asistir a misa habitualmente, hoy voy a trabajar en el blog. Concretamente lavándole la cara y viendo que puedo hacer con las escasas capacidades gráficas del sistema WordPress.

Voy a recurrir a un truquillo que aprendí de mis profesores de secundaria, y es: si tienes que corregir, ponles una película a los chavales para que estén tranquilos. Y aquí os dejo un trozo de una de las mejores películas que he visto. Con un significado detrás bastante importante, claro:

Curando el cáncer en cinco días

Si hay algo que de veras me molesta, son las pseudociencias y las magufadas. Pero hay una forma de que me resulten aún más molestas, y eso se da cuando comprometen la salud de la gente. La homeopatía y la acupuntura son parte de ese ‘grupo molesto’, pero recientemente he encontrado algo aún peor.

Dentro del enorme grupo de patologías con cura desconocida, destacan dos: el cáncer y el SIDA. Hasta que me he enterado esta mañana que lo puedes curar en cinco días con una mezcla de Aloe Vera, Vitamina C y Miel. Voy a consolar a mi amiga Sarai, con lo ilusionada que estaba por estudiar Oncología…

Algo así es lo que os propone la página web http://www.aloeveramielyvitaminac.com/. Una página que por sí sola bastaría para escribir una docena de artículos.

Creo que podemos empezar por la ‘Bibliografía’ (ampliad para leer):

Vamos a ver el gran prestigio que tienen estos autores:

– Andreas Moritz. Es un hombre que afirma que el cáncer no es una enfermedad. Sí, como lo oyen. Pero ya hace mucho que se me adelantaron en hacerle una crítica.

– Gary Null. Tiene un grado en Dirección de Empresas y un bachillerato en Ciencias. Trabaja como nutricionista y es un negacionista del SIDA. Propone tratamientos alternativos del cáncer con ‘terapias nutricionales’. Lo gracioso: fue hospitalizado por intoxicación al consumir uno de los suplementos que él mismo comercializa.

– Editorial ‘The Life Extension’. No he sido capaz de encontrarla. Quizá existe, pero al buscar esa combinación de palabras, aparecían demasiadas magufadas por centímetro cuadrado para mi delicada salud mental.

– Joseph Marion. Seriamente, creo que es el que más credibilidad tiene en el asunto. Según San Google, fue el primer hispano en ocupar un escaño en el Congreso de los Estados Unidos.

– Janet Zand. Doctora en Medicina Oriental, herbología y acupuntura. Homeópata. Según la fuente, también ha estudiado Medicina, aunque, como me dijeron hace poco ‘debe ser de los que no aprobaron el MIR y se pasaron a la homeopatía para poder vivir’.

Seguiría, pero es que el post se haría bastante aburrido. Busquen en Google si desean más datos.

Por otro lado, me resulta bastante curioso lo de “(tal y como ya sabíamos por la Bomba Atomica)”. ¿Habrá sido la bomba atómica una señal divina para que descubriésemos el Aloe Vera? Espeluznante.

Ah, y os aseguro que ningún profesor de mi facultad me ha hablado jamás del Aloe Vera que tiene todas esas propiedades saludables en todas las enfermedades. Pero sé que no me puedo fiar de ellos, están todos comprados por las internacionales farmaceúticas. Eso sí, uno me ha dicho en secreto que les pagan muy poco.

Continuemos:

Joder, joder, pero es que esto es muy grave. Basta con omitir la última palabra y hasta sería correcto… si realmente esos productos hiciera lo que dicen. El pH del medio interno está entre el 7,35-7,45. Y eso es neutro, no alcalino.

No he podido encontrar una referencia fiable sobre los productos del Aloe Vera (encontré una con bastante buena pinta, hasta que leí ‘aminoácidos – intervienen en la formación de las proteínas’), aunque no dudo de sus aplicaciones como planta medicinal. Muy lejos queda el afirmar que es bueno para todas las enfermedades conocidas.

Respecto a la miel, pues… Un 30% más o menos puede llegar a ser glucosa libre, pero alrededor del 50% es fructosa, sacarosa y maltosa, que son disacáridos. Eso sí, ha quedado muy bonito para quien no sepa nada de bioquímica.

Sobre la Vitamina C, está demostrado desde 1990 que no tiene ningún efecto sobre el sistema inmune; los aficionados a la historia de la ciencia conocerán el famoso caso de Linus Pauling, y los que no lo conozcan, es una excelente oportunidad para culturizarse.

Pero hay más. Los comprimidos de Vitamina C que recomiendan están recubiertos de salvado de avena ‘para aumentar su absorción’. Llevo un rato buscado, pero todavía no he encontrado ningún fármaco, natural o no natural, que utilice salvado de avena como excipiente. Será la conspiración farmaceútica, cierto.

De explicarlo con términos científicos para deslumbrar al lector, hemos pasado a una explicación más propia de una guardería. Y con faltas de ortografía, por supuesto.

Recomiendan una dosis de Vitamina C de alrededor de unos 1000mg, la mitad de la dosis tóxica. No tengo conocimiento de si tomar una cantidad tan elevada de vitaminas durante un año puede tener efectos nocivos para la salud, pero sí de que los 3€ diarios en vitamina C se van a ir casi enteros por la orina.

Y creo que podemos terminar el artículo con lo mejor.

A mí estas referencias históricas me encantan. Me recuerdan a todos esos partidos políticos que tratan de elogiar una figura (Hitler, Stalin…) y que aseguran que todas las fuentes oficiales están manipuladas conscientemente. Voy a ir comentando poco a poco:

Hermes Trimegisto es un personaje mitológico que ha sido ampliamente utilizado por el ocultismo. ¿No estaba todo demostrado científicamente?

El emperador Fu-Hsi también es mitológico.

Mira, eso si me lo creo. Otra cosa es que podamos leerlas, porque las Tablas Babilónicas están escritas con escritura cuneiforme que no se ha descifrado todavía.

Aristóteles era algo así como un Leonardo da Vinci griego: biólogo, filósofo, astrónomo,… pero no médico. Lo cual hace bastante dudoso que curase a su pupilo, habiendo médicos militares especialistas en su ejército.

Por otro lado, la hipótesis de que Alejandro Magno conquistase Socrota no ha sido demostrada.

Es curioso que esa pomada no aparezca en Internet. ¿Seguro que es tan famosa? Por otro lado me extraña que sólo se mencione el apellido del doctor, sobre todo por lo común que es. ¿Cuántos miles de Dr. Collins puede haber en Estados Unidos?

Ya entiendo lo de la bomba atómica de antes. Os animo a que vayáis a cualquier Unidad de Quemados en un hospital y tratéis de curar a un hombre con quemaduras en el 50% de su cuerpo con Aloe Vera. Si de verdad esto es así, podéis ganar el premio Nobel de Medicina. 800.000€ os darán para bastante.

Por otro lado, como podemos comprobar en la página, se trata de una estafa multinivel.

Sinceramente, me gustaría desear a toda esta gente que sufriesen en sus carnes lo que es padecer un cáncer. He sido testigo de como esta enfermedad destruía lentamente a personas, y con ellas, a familias. Hay millones de personas luchando contra esta enfermedad, tanto pacientes como médicos e investigadores. Lo que menos hace falta es gente con ganas de jugar con las vidas y los sentimientos de los demás.

Para terminar este artículo en el que he mostrado una de las caras más odiosas de la humanidad (aprovecharse de otro, sin miedo de perjudicarle), me gustaría mostraros una imagen que muestra la cara opuesta. Una de esas cosas que me hacen recordar porqué he escogido mi carrera.

La mala praxis del periodismo español

Durante esta semana he recopilado en mis (escasos) ratos libres algunos datos para hacer la segunda entrada de la serie ‘Química de trincheras’, pero mi indignación me impide escribir una entrada científica al uso. Hoy vamos a hablar del periodismo, ese viejo amigo que en algunos casos parece haberse marchado de España con pocas intenciones de volver.

Periodismo ‘científico’

Basta que vayamos a la web de cualquier periódico y nos encontraremos una serie de artículos que pueden resultar muy interesantes para la mayoría de los lectores, pero que desquiciarían a cualquier científico o persona con algunos conocimientos de ciencia.

Por ejemplo tenemos un artículo en ABC que dice que la cerveza es la mejor bebida que podríamos consumir en una guerra nuclear, cosa interesante ya que el recubrimiento de aluminio detendría las partículas alfa y beta radiactivas, de forma que solo los rayos gamma podrían afectar al interior de la bebida. Y podría resultar muy interesante decirle al autor que un amplio porcentaje de los alimentos que consumimos son tratados con rayos gamma para eliminar los patógenos.

Aunque por supuesto, si queremos hablar de mal periodismo científico, podemos remontarnos al día 4 de julio, ese día en el que algunos madrugamos para ver el streaming del CERN en el que se anunciaba el “descubrimiento” del famoso Bosón de Higgs. Porque esa misma noche, Francisco Marhuenda, director de La Razón, publicaba en Twitter la portada del día siguiente:

Otro ejemplo de mala praxis periodística ocurre con este artículo de El País en el que se menciona que roedores que consumían transgénicos sufrían más tumores. Me encantaría ponerme a desmentir esta ‘acusación’, pero ya hace un par de semanas que se me adelantó J. M. Mullet, de Naukas.com y autor de LosProductosNaturales.com.

Aunque en ocasiones ocurre algo distinto: podemos encontrar un buen artículo publicado. Publicado, sí, que no escrito. Esto es lo que le ha pasado recientemente a Luis Alfonso Gámez, escritor en Magonia, al cual le han plagiado, literalmente, un artículo sobre el premio que ofrece el Círculo Escéptico a quien demuestre tener poderes paranormales. Lo podemos comprobar fácilmente en el artículo original.

Desde mi punto de vista personal no entiendo como, con los excelentes divulgadores que hay en España, los periódicos dejan pasar estas noticias. Eso sin contar con la bastante deficiente calidad de las noticias en general, cosa que de momento dejaré pasar.

El caso 29S

Pero si algo ha despertado mi ira contra el terrible periodismo de este país, es el suceso que ayer ocurría, el famoso #29S, y que continuaba la serie de manifestaciones que había comenzado cuatro días antes, siendo la tercera en ese periodo. Resulta que Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno (y ex-candidata a vicepresidenta de la Comunidad de Madrid) cifró el número de asistentes a la multitudinaria manifestación en 4.500 personas. Por otro lado, la BBC, cadena pública de Gran Bretaña y probablemente una de las más prestigiosas del mundo, hablaba de 60.000 manifestantes. Es decir, la BBC daba unas cifras algo más de 13 veces por encima.

Ya se me han adelantado a la hora de hacer los cálculos de las personas que caben en la plaza, sin embargo me voy a tomar la molestia yo de hacer otros nuevos, con la intención de estimar la ineptitud periodística.

Antes de nada, veamos la fotografía panorámica de la plaza de Cánovas del Castillo a última hora de la tarde:

Tomemos los cálculos de área del artículo citado y el número de personas que decía la Delegación del Gobierno, y hagamos una sencilla división. 13.500 m2 / 4500 personas = 3 m2/persona. Es decir, que o bien la plaza esta medio vacía, o está llena de clones muy mejorados genéticamente de los últimos ganadores del Mr. Olympia.

Si calculamos el error relativo, obtenemos un -92,5%. Recuerdo a mis lectores que el error relativo es un valor que nunca llega al 100%, por tanto es una cantidad muy, muy elevada.

Conclusión

El periodismo en España se ha convertido en ese famoso trabajo de clase en el que copiábamos de la enciclopedia y cambiábamos algunas palabras y frases para que no fuese tan obvio.

La principal labor del cuarto poder es hacernos llegar las noticias, hacernos comprender los más recientes avances en la actualidad. Pero gran parte del periodismo español se ha vuelto una sombra de lo que fue y se limita a dar un dato y a revelar las fuentes más cercanas.

Comprendo que no es lógico enviar un periodista a Estados Unidos o a Australia para cubrir una noticia de un estudio o un descubrimiento, pero en muchos casos basta consultar a un profesional de la ciencia o, incluso, consultar los cientos de blogs divulgativos en español que cubren estos temas.

Por mi parte, soy lector de The Guardian, el cual os recomiendo si tenéis un buen nivel de inglés (y en otro caso, es una excelente oportunidad de mejorarlo). En español, las noticias de ciencia las  sigo a través de LaInformacion.com, y para las noticias de actualidad soy un adicto a Twitter, a través del cual me entero de todas las novedades. Pero si tuviera que citar un periódico, hablaría del reciente ElDiario.es, dirigido por Ignacio Escolar, ex-director de Público.

Hasta aquí mi crítica del periodismo español. La semana que viene toca el artículo sobre guerra química prometido =P.

El metaanalizador que lo metaanalice, buen metaanalizador será…

Querido lector, estoy seguro que has sido testigo, como yo, de un gran número de ‘revoluciones clínicas urbanas’. Este término, que me acabo de inventar ahora mismo, se refiere a todas esas cosas que ‘dicen que son buenas’, aunque nadie sepa quién dice tal cosa. Por poner un ejemplo: las famosas bayas del Goji. Siempre siguen un esquema fijo: alguien dice que es bueno, todo el mundo empieza a tomarlo, se agotan los comercios, piden más cantidad de este producto… y en una temporada que nunca supera los 6 meses, parece que todos se han olvidado.

Como futuro profesional sanitario, me declaro completamente en contra de estas ‘sabidurías populares’. Y he de admitir que, en algunas ocasiones, funcionan: no olvidemos que nuestro querido ácido 2-(acetiloxi)-benzoico (la famosa aspirina) proviene de la corteza de sauce, antiguo remedio tradicional. El problema aquí, no es que el remedio funcione. El problema radica en escoger la dosis adecuada con el menor número de efectos secundarios. Y en saber que, si le administramos el remedio a un niño, podemos hacerle contraer el síndrome de Reye. Esa es la razón de que usemos fármacos y no infusiones que no nos ofrecen las mismas ventajas.

Pero volviendo al tema principal, hay una serie de niveles de evidencia que se emplea para conocer el grado de validez que tiene un conocimiento. Veamos, en orden ascendente:

Grado IV: lo ha dicho un experto especialista médico en Saber Vivir.
Grado III: hay una correlación estadística que lo demuestra.
Grado IIb: hay un estudio no completamente experimental que lo demuestra.
Grado IIa: hay un estudio experimental, pero no aleatorio, que lo demuestra.
Grado Ib: hay un estudio experimental y aleatorizado que lo demuestra.
Grado Ia: hay un metaanálisis de estudios experimentales y aleatorizados.

Normalmente, todas las modas clínicas urbanas tienen, como mucho, un grado de evidencia IV, osease, que un experto lo recomienda en base a sus observaciones personales, pero sin tener ningún estudio que le avale. Un ejemplo muy claro es el de la famosa ‘copita de vino diaria’ debido al resveratrol, un antioxidante que contiene el célebre producto de la vida… pese a que necesitaríamos tomar varios cientos de litros de vino para obtener cantidades significativas de éste.

Un grado de evidencia III es algo más serio: existe una correlación estadística. Pero esto todavía no nos vale para tirar voladores. Dependiendo del estudio, podemos caer en la vieja falacia Cum hoc ergo propter hoc, o en cristiano (N. del A.: nunca entenderé por qué decimos esto, si la lengua oficial de la Iglesia Católica es el latín, pero bueno) “la correlación no implica causalidad”. Por poner un ejemplo: decir que los fumadores ligan más, probablemente no tenga tanto que ver con el consumo de tabaco como con el hecho de que deben salir fuera a fumar, favoreciendo el conocer gente. Me gustaría enlazar un artículo que leí recientemente sobre este tema, y del que sólo recuerdo el anterior ejemplo, pero me temo que no lo encuentro…

Otro ejemplo que ahora mismo recuerdo es una gráfica que trataba de relacionar los niveles de gasolina con plomo con la criminalidad en los Estados Unidos. Muy científico, como puedes ver.

Una vez que entramos en el grado de evidencia II, ya empezamos a acercarnos algo más a la verdad. Pero seguimos estando lejos de ella. Un estudio aquí incluido ya es experimental (aunque en algunos casos los investigadores no pueden controlar todas las condiciones), incluso científico. Sin embargo, como no están aleatorizados (es decir, o bien no existe un grupo de control, o bien este sabe con certeza que pertenece a tal grupo), corremos el riesgo de que el investigador, voluntaria o involuntariamente subestime o sobrestime los efectos de la materia investigada.

Este error anterior se soluciona con los estudios con un grado de evidencia Ib. Aquí entran los tan famosos estudios de doble ciego, en los que ni el investigador ni el ‘investigado’ saben con certeza  quienes pertenecen al grupo de control y quienes están, por poner un ejemplo, recibiendo tratamiento farmacológico.

Y hasta aquí es donde llegan un gran número de pruebas y evidencias científicas. Pero todavía queda un nivel más. En ciencia no podemos considerar nada como una verdad irrefutable, pero lo más cercano a esto se encuentra aquí: en los metaanálisis. Y estos no son más que un análisis estadístico de un grupo de estudios aleatorizados y controlados, es decir, con nivel de evidencia Ib.

La ventaja del metaanálisis es clara. Al analizar un gran número de estudios únicos bien realizados, permite minimizar los errores que estos pueden tener: diferencias de dosis, razas (o mejor dicho, distribuciones genéticas), y un largo etc…

Sin embargo, como suele pasar, la gente prefiere escuchar lo que ‘a Fulanito le funciona’ que los trabajos que especialistas con años de experiencia se han dejado los cuernos en hacer. Es una pena. Pero ese es el sino de todos los que ansiamos a trabajar en la investigación científica.

Me despido hasta el próximo domingo (o antes), dejando la recomendación de que quemes las bayas de Goji que te queden.